| |
|
El
mundo sin límites de Internet
Incansables motores de búsqueda
En
el pasado, la elaboración de un trabajo de investigación consistía en
una pesada labor de lectura y procesamiento de artículos, notas, enciclopedias,
periódicos, apuntes, libros y demás materiales impresos.
Aunque parezca paradójico, buena parte del trabajo de
investigación intelectual era manual y requería (además del acceso a las
fuentes físicas de información) de todo un conjunto de herramientas imprescindibles.
Entre las más importantes se contaba, por supuesto,
la máquina de escribir, así como insumos de papel en diversas modalidades
(por ejemplo, hojas, tarjetas, libretas).
Presentar un trabajo escolar, elaborar un ensayo, publicar
un artículo o escribir un libro, además del trabajo intelectual necesario,
implicaba ejercer faenas de artesano durante horas y horas.
LA COMODIDAD
Hoy día, la máquina de escribir ha dado paso a la computadora personal.
Los cuadernos ceden su lugar al procesador de textos, y la búsqueda de
información se descentraliza de las bibliotecas, gracias a la expansión
de Internet.
Los libros de texto, las revistas especializadas y los
diarios impresos, así como las grandes enciclopedias y colecciones, ahora
se complementan con CD-ROM interactivos y consultas a bases de datos en
línea.
Con una computadora conectada a Internet, las posibilidades
que se presentan para la transformación, traslado, ordenamiento, copia,
eliminación y manipulación de la información se realizan con un mínimo
esfuerzo.
PASOS A SEGUIR
1.— ¿Qué busca? Hay diversos sistemas de búsqueda en el ciberespacio.
Su característica común consiste en que nos obligan a reducir la ambigüedad
al formular preguntas y dudas.
Por un lado, se pueden realizar exploraciones guiadas
sólo por el azar y el atractivo de lo que se va encontrando. Por el otro,
es posible efectuar una búsqueda directa, con un objetivo final conocido.
En medio de esas dos opciones, está la consulta de fuentes, donde probablemente
se encuentre la información.
2.— Defina lo que busca. Precise tan estrechamente
como le sea posible. Use la terminología menos ambigua. Con frecuencia,
la parte más difícil de una búsqueda es saber cómo otras personas denominan
el objeto que tratamos de encontrar. Vea los sinónimos y busque en otros
idiomas distintos al suyo.
3.— Diseñe su petición. Los términos de la búsqueda
pueden ser: palabras sueltas o frases.
4.— Diseñe un buen plan. Identifique: los conceptos
claves y la rama a la que pertenece el objeto de su búsqueda; la clase
de fuente donde puede encontrarse: Web, Usenet, Gopher u otra.
—Primero seleccione un buscador temático para ver la
información genérica.
Los siguientes enlaces que se indican están en español:
Yahoo ( mx.yahoo.com ), Olé ( www.ole.es ), Ozú ( www.ozu.es ) y ELCANO
( www.elcano.com ).
—Después utilice un buscador automático para obtener
información más específica, por ejemplo: Google ( www.google.com ), Alta
Vista ( www.altavista.com ), HotBot ( www.hotbot.com ), Lycos ( www.lycos.com
), El inspector de Telepolis ( www.telepolis.com/cgi-bin/web/home ).
—Utilice buscadores especializados. Por ejemplo, si
le interesan las nuevas tecnologías y la educación no universitaria, busque
en sitios como Education World ( www.education-world.com ).
Para buscar personas pruebe en Whowhere ( spanish.whowhere.lycos.com
).
—Limite los resultados deseados. Los dos problemas más
frecuentes de los buscadores automáticos son los siguientes:Si obtiene
demasiados resultados: sea más específico en la descripción del tema;
use más palabras claves y relaciónelas; elimine posibles palabras parecidas
sin interés; utilice frases en lugar de palabras sueltas, si es posible;
restrinja la búsqueda a campos concretos; ponga en mayúsculas la primera
letra de los nombres propios; si desea darle mayor consideración a cierta
palabra, sólo repítala.
Si obtiene pocos o nulos resultados: quite palabras
claves dejando sólo las más relevantes; compruebe la ortografía.
Sobre todo si resulta que deberían existir más resultados
de los obtenidos, use sinónimos y variantes; elimine plurales, por ejemplo:
libros a libro; lápices a lápiz, y ponga todas las palabras en minúsculas.
5.— Ahorre esfuerzos. Recuerde incluir los sitios más
habituales en su propia colección de favoritos, para así ahorrar pasos
intermedios. Los contenidos de su búsqueda cambian con rapidez. Guarde
la búsqueda para realizarla posteriormente, de manera cómoda .— (El Universal)
|
|
|